El dopaje vuelve a tener protagonista en el mundo del deporte. Esta vez es el piloto de motociclismo Andrea Iannone el que deberá cumplir una penalización por dopaje, demandada por la Federación Internacional de Motociclismo (F.I.M).
Alicia González.
Gracias a una muestra de orina del piloto italiano de la casa Aprilia, se han recogido restos de esteroides anabólicos androgénicos, uno de los tipos de dopaje más comunes entre los deportistas. Sin embargo, esta noticia no recae únicamente sobre el piloto italiano, ni sobre el deporte del siglo XXI. Al contrario, a lo largo de la historia del deporte, el dopaje se ha convertido en el protagonista de muchas estrellas deportivas vetadas.

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https://www.mundodeportivo.com/motor/motogp/20191217/472292955120/andrea-iannone-suspendido-dopaje.html
Se dice que ya los antiguos deportistas griegos utilizaban brebajes que les ayudaran a conseguir sus objetivos o les mejoraran sus condiciones para sus competiciones. Sin embargo, el dopaje es definido, según el diccionario de Google, como el “consumo de sustancias excitantes o estimulantes que sirven para lograr de modo no natural un mejor rendimiento en una competición deportiva”.
Entre está práctica ilícita conocida también como doppin, destacan algunos casos que conmocionaron a lo largo de la historia del deporte. Uno de ellos es el conocido atleta canadiense Ben Johnson, que realizó una carrera histórica de los cien metros lisos durante los Juegos Olímpicos de Seúl en 1988. Con una marca de 9,79, el joven marcaba la historia del atletismo alcanzando así el récord mundial. Sin embargo, tras las pruebas realizadas, el atleta dio positivo en dopaje. Un hecho que en los años 80 parecía inusual en el mundo deportivo y que conmocionó a muchos seguidores que pudieron ver en la figura de una estrella olímpica la pérdida de la credibilidad deportiva.
Pero el dopaje no entiende de disciplinas, es una actividad que se puede desarrollar en cualquier tipo de deporte. En el mundo del tenis, la figura de la tenista María Sharapova, conocida como la ganadora de cuatro Grand Slam, reconoció haber consumido una sustancia estimulante denominada “meldonium”, también incluida dentro de estas sustancias prohibidas. Son muchos nombres los añadidos a la lista de deportistas que han practicado doppin: Lance Armstrong, (ciclista estadounidense), Andre Agassi (tenista estadounidense), Maradona (el gran conocido futbolista argentino), Marion Jones (atleta estadounidense) o Marco Pantani (ciclista italiano).
El poder del éxito deportivo puede traspasar en muchas ocasiones la frontera de la legalidad, la composición física de cada deportista es totalmente diferente y es por ello que en muchas ocasiones este esfuerzo y sacrificio que realizan muchos profesionales, puede quedarles insuficiente a nivel físico para retarse con sus compañeros en competiciones o mundiales. Sin embargo, resulta totalmente contradictorio que el deporte, causa de bienestar personal, actividad que aporta salud y mejora de nuestra condición física, pueda convertirse en un mundo de competencia donde la búsqueda del éxito pueda quedar reducida al consumo de sustancias estimulantes que nos garanticen una victoria sin cumplir con la ética deportiva principal.
Es por ello, que existen instituciones públicas y privadas que luchan cada día por vencer al dopaje en el mundo deportivo. Es el caso de la Agencia Mundial Antidopaje (A.M.A), la UNESCO o el Comité Olímpico Internacional, quienes entre muchos otros, tratan de impedir que el deporte se convierta en un mundo oscuro de competiciones y combatir una práctica ilícita que puede dañar la imagen de muchos deportistas que sí luchan de forma lícita por su éxito deportivo.
Referencias del Artículo:
https://www.marca.com/olimpismo/2016/04/23/571a69aee5fdeaea6e8b4601.html
