Entre las distintas disciplinas deportivas, la doma ecuestre es una de las más alejadas de la concepción de muchos. Su práctica profesional es en ocasiones confundidas con el sector del arte y la cultura.
Alicia González Espinosa
Definir una actividad deportiva resulta a veces complicado. Cuando hablamos de deporte generalmente se hace alusión a las principales actividades físicas representadas en los medios de Comunicación y apoyadas por las marcas deportivas más comunes. Sin embargo, el mundo del deporte es tan amplio, que en ocasiones determinadas actividades que no concebimos como deporte resultan serlo.
Como tantos otros muchos deportes desconocidos, la Doma Vaquera es la modalidad hípica deportiva que hoy en día ya tiene un hueco en exhibiciones y competiciones deportivas a caballo del mismo modo que el salto, el raid o los enganches. Esta disciplina tiene un hueco dentro de la Real Federación Hípica Española, y entre sus campeones también figuran nombres conocidos.
Sin embargo, el nacimiento de este deporte no proviene históricamente de una doctrina deportiva a modo de hobby como puede parecer, o como muchas otras actividades deportivas han tomado una trayectoria profesional. La Doma Vaquera proviene de los terrenos y campos andaluces, donde históricamente el jinete ha utilizado el caballo como figura para guiar al ganado bravo y dirigir su posición. Todos los movimientos que componían en su día la clave fundamental de esta práctica, hoy se han convertido en ejercicios precisos y concretos que, en este caso, el jinete de competición debe realizar con la mayor exactitud posible. Es por eso, que en numerosas ocasiones esta actividad deportiva es confundida con un mero acto cultural o exhibiciones artísticas que nada tienen que ver con el deporte.

Extraído de: https://pitufina1999.wordpress.com/2014/03/10/doma-vaquera/
Además, a estas enunciaciones se une un factor fundamental que en otros deportes resulta muy cómodo de relacionar con la actividad deportiva: el uniforme o vestimenta. En este caso, la Doma Vaquera hace referencia a la indumentaria tradicional andaluza utilizada por los ganaderos de la época en su día a día: el traje de corto. Este atuendo no es una composición sencilla, sino que consta de una camisa plisada, un chaleco y una chaqueta. La parte inferior de esta vestimenta está compuesta por un pantalón “corto” y entre este mismo y los zapatos son colocadas unas “polainas” que cubren la zona del gemelo para evitar el roce.
Estos son algunos los muchos factores que sitúan socialmente a esta disciplina fuera del alcance mediático que tienen otras disciplinas deportivas. Sin embargo, esta modalidad diferencia sus competiciones en categorías por edades, existiendo así alevines, infantiles, juveniles, jinete joven y finalmente la modalidad del Campeonato de España que otorga el reconocimiento de la Copa Maestros de la Vaquera. Entre sus características, también goza de un reglamento propio que lo otorga así todas las cualidades para definirse como un deporte.
Es por ello, que este deporte disciplinario sigue buscando un hueco entre los deportes estrella de nuestro país; y mediante su práctica y profesionalización sus deportistas tratan de abrirse un espacio en el panorama mediático deportivo.
