La práctica de deporte en la infancia: ¿presión o diversión?

Muchos niños deciden abandonar el deporte que les gusta debido a la imposición negativa de sus padres

Imagen sin derechos de autor: Unsplash

Mireia Esteban Tomás

Resulta de gran importancia la introducción del deporte en la vida de los niños desde una edad temprana con el fin de que, a través de la actividad física, aprendan a desenvolverse en su vida diaria.

Las edades de preescolar y escolar son clave para incentivar el aprendizaje de los niños a través del deporte. Es por esto que se recomienda la realización de una actividad física en la que se pongan en práctica habilidades psicomotrices básicas, tales como la marcha, el lanzamiento o recepción de balones o aros, la carrera y el salto. Asimismo, es conveniente que los niños de entre estas edades realicen juegos de cooperación entre chicos y chicas con el fin de mejorar el aspecto social. Cualquier tipo de deporte sería una buena opción para los niños entre estas edades, ya que lo más importante es socializar.

La práctica de deporte en edad de preescolar y en edad escolar es clave también para mejorar la autoestima de los pequeños y enseñarles a formar parte de un equipo. Así como a respetar las normas y jugar limpio. De esta forma, para ellos es mucho más fácil empezar a establecer relaciones de amistad con otros niños, puesto que se están divirtiendo y se encuentran en un ambiente cómodo. Es de vital importancia, por tanto, que los padres brinden cierta paciencia a sus hijos a la hora de que estos decidan qué deporte desean realizar o en cuál de ellos son más hábiles. Para ello, es necesario que los progenitores den a los niños la oportunidad de practicar varios deportes para que sean ellos quienes puedan comprobar en cuál de todos ellos se sienten más cómodos o en cuál tienen mayores destrezas, y que dejen de lado el deseo de convertir a sus hijos en meros triunfadores de ese deporte.

Son muchos los padres que cometen el error de desapuntar a sus hijos de las actividades extraescolares para que dediquen más tiempo a sus estudios, olvidándose de que la realización de ejercicio físico ayuda a reducir el estrés y mejorar el rendimiento académico. Este es un dato muy importante a tener en cuenta, sobre todo en los niños en edad de preescolar ya que evita que los pequeños tomen conductas agresivas aprendiendo lecciones a través de la actividad.

Por otra parte, algunos padres exigen mayores resultados en el deporte a sus hijos, haciendo que estos tomen el ejercicio con una conducta negativa. La angustia y el desánimo son los sentimientos más comunes. Las principales causas que señalan los expertos en psicología, justificando este comportamiento en los padres son: la sensación de un sueño frustrado por parte de sus progenitores ya que, quizás en el pasado, ellos practicaron ese deporte y fracasaron. O, también porque tienen unas altas expectativas en sus hijos, que demuestran ser hábiles en la práctica que desarrollan, y piensan que así, pueden conseguir fama y un gran rendimiento económico.

Una vez los pequeños superan las etapas de preescolar y escolar y llegan a la fase adolescente, es de vital importancia que no abandonen el deporte. Es muy frecuente que cuando se alcanza esta edad los jóvenes aparten cualquier actividad física, ya que el tiempo libre del que disponen es menor debido al que han de invertir en su formación académica. Muchas veces quienes realizan ejercicio físico poseen una mayor capacidad de concentración: Mens sana in corpore sano.

Publicado por puntoapuntocuenca

Grupo de estudiantes de periodismo deportivo de la Facultad de Comunicación de Castilla-La Mancha.

Deja un comentario

Diseña un sitio como este con WordPress.com
Comenzar