Cristina Martín Villares
El pasado sábado 23 de noviembre el equipo de básquet conquense recibió en casa al Autocares Rodríguez Daimiel, un equipo con una gran trayectoria a sus espaldas y que no le dio opciones al equipo de Tito Antolínez que cayeron con un resultado final de 58 a 102.
El equipo ciudadrealeño, recién descendido de la Liga EBA demostró su gran potencial desde que sonó la bocina de inicio, el equipo visitante venía de derrotar cómodamente al Grupo76-Alkasar que le otorgaba pleno de victorias, 7 de 7, y no querían perder su buena racha que los coloca primeros de liga.
Los conquenses tan solo pudieron sostener el marcador durante el primer cuarto que acabó con una distancia de tan solo 7 puntos (17-24). Ese resultado daba esperanzas al equipo local que se fue al primer parón con buen sabor de boca. A partir del segundo cuarto el equipo visitante comenzó a jugar muy cómodo con una gran ventaja en el marcador que iba in crescendo según se agotaban los minutos, los de Tito Antolínez, desesperados internaban rebajar distancia con algún triple, pero todos los lanzamientos iban fuera del aro. Este fallo de los conquenses y el gran potencial defensivo que mostraron los de Ciudad Real hizo que fueran al descanso con un resultado de 28-55.

El tercer cuarto sentenció el partido con un resultado final de 40-88. Los conquenses tan solo podían hacer frente al equipo visitante con algún tiro libre y poco más, mientras veían desesperados como el partido se les iba de las manos con el gran potencial del equipo contrario que sumaba puntos de tres en tres gracias al gran potencial de jugadores como Rubén Bruno, David Sánchez o Sergio Hervás que acabaron el partido con una anotación de 18 puntos para Bruno y 14 para los otros dos. En la última parte del partido, el equipo visitante se relajó e intentó no sumar muchos puntos más al marcador pero sin dar ninguna opción a los conquenses que veían como el partido cada vez estaba más lejos de su alcance. Un día amargo para los locales y una jornada agridulce para Darío Pinos Segura, que ese mismo día debutaba como jugador del Globalcaja CB Cuenca en primera categoría y afirmaba estar satisfecho por su debut y a ver sumado dos puntos para los conquenses.
Con un resultado final de 58 a 102 el equipo de Tito Antolínez calló en casa con una derrota muy amarga y un gran enfado del entrenador que al finalizar el partido se mostraba muy preocupado con la situación y afirmaba que esta derrota había sido un problema “de actitud, de calidad, de intensidad” y de todo en general, recriminaba no haber tenido ninguna opción en ningún momento y afirmaba que el partido “no valía para nada”.


