Mónica Plaza: «compartir la pasión con tu familia es el logro con el que me quedaría»

Su deseo por continuar en el mundo del automovilismo se ve plasmado en una posible aventura en el asiento del piloto principal

Mónica Plaza con los documentos esenciales para la carrera

Lorena Company Villora

Desde que nació ha vivido entre motores y ruedas y su familia ha estado presente en las competiciones españolas de automovilismo. Hoy hablamos con Mónica Plaza y su paso por la historia del automovilismo español. 

Tras haber competido en el prestigioso Rally de Marruecos, Mónica Plaza, natal de la ciudad de Cuenca, se posiciona como una de las copilotos más importantes a nivel nacional en el ámbito del automovilismo y una referente para la ciudad de Cuenca. 

A sus espaldas tiene éxitos como Subcampeona de España Todo Terreno copilotos femeninos en 2016 y 2017 y Campeona del Rally TT Extremadura junto a su padre, el también piloto, Manuel Plaza. 

Hija del piloto conquense de rallyes Manolo Plaza, Mónica siempre ha vivido entre motores y ha labrado su camino convirtiéndose en una promesa del deporte automovilístico. Crecer en una familia apasionada por el automovilismo le influenció para probar suerte en este mundo. La copiloto conquense nos contaba que “por supuesto que vivir en una familia donde mi madre y mi padre, que ya formaban parte de este mundo, me influenció en la decisión de probar suerte con este deporte, vives la pasión como ellos”. 

Sin embargo, el automovilismo no ha sido el único deporte que ha practicado. Mónica Plaza nos decía que “siempre he sido muy activa, estuve desde muy pequeña en gimnasia ritmíca hasta sexto de primaria, después empecé a jugar a fútbol durante seis años más, desvinculandose así un poco más del mundo del motor”. 

A día de hoy, su prioridad son los rallyes, pero destacaba que hace “mucha bici; hice el recorrido Madrid-Lisboa en bici, ya que al fin y al cabo las carreras son unos pocos findes al año o si vas al mundial unas semanas, por lo que hay que estar siempre en forma”. 

Teniendo en cuenta que los fines de semana los dedica a las carreras, compaginar su vida universitaria con el deporte profesional no le procura ninguna dificultad. Mónica aseguraba que “los eventos de coches son lo más difícil para compaginar con los estudios, pues puede que un mes no tengas ningún evento, pero otro mes tienes varios en diferentes ciudades”. 

Pero, ¿cómo es la preparación para un rally? Mónica nos contaba que “es importante la preparación física y ser día a día muy metódico con todo lo que hagas porque luego se ve reflejado en la carrera. Aprender es subir al coche de carreras. Gracias a haber iniciado todo esto con mi padre, él me iba dando indicaciones de cómo hacer las cosas mejor”. Pero la función de copiloto no solo se basa en ser el acompañante, pues la conquense señalaba que un  copiloto “tiene que verificar que el coche, los papeles y todo esté listo, de hacer las reservas, de saber dónde está el parque cerrado, el parque de asistencia, leer el reglamento, en qué orden se sale en cada etapa, un sin fin de cosas que no se ven y que antes, durante y después de una carrera, un copiloto tiene que estar atento a todas las cosas”. 

La conquense participó en el pasado Campeonato de España, pero tuvo una mala pasada. Mónica nos cuenta que “en la última carrera en Cuenca el coche se rompió a 15 km, yendo en avería hasta el final, fue duro”. Sin embargo, uno de los retos  que la conquense ha visto cumplido ha sido el Rally de Marruecos. La joven copiloto nos contaba la experiencia que vivió en el Rally, que se celebró la primera semana de octubre. “Para mi fue todo un reto, iba con un equipo argentino, con un piloto holandés— Kees Koolen—. Fui sola con ellos. Desconocía al piloto y cómo trabajar con él, pero sabía que tenía un gran nivel y debía trabajar con una copiloto de un nivel equitativo”. 

La diferencia entre el Rally de Marruecos y el Rally de España reside en “navegar con cups, te ofrecían los road books—el libro de la ruta marcada—, los coches oficiales iban más favorecidos que en las competiciones españolas, entre otros”, nos indicaba la copiloto. 

En el ámbito de la igualdad de género en el deporte del automovilismo, Mónica hablaba de que no tuvo ninguna dificultad por ser mujer, pero destacaba que “a veces ser mujer, a día de hoy, te hace destacar un poco más porque somos menos y si haces las cosas bien al final eres un competidor más.  Está bien que existan las categorías femeninas para crear un producto alrededor tuyo, pero en mi nivel compito cuerpo a cuerpo con los chicos, sin encontrar ninguna dificultad”. 

“Hay pocas mujeres a las que le gusta el automovilismo— decía Mónica— esto es la desigualdad real. Para luchar como nosotros por conseguir un presupuesto vamos a tener las mismas dificultades que los hombres. Pero cada vez más las niñas están empezando a montar en moto, quat, haciendo este deporte sin diferenciar si son chicas o chicos. El día de mañana será más igualitario”, afirmaba. 

De cara a la temporada que viene, Mónica tratará de conseguir uno de sus objetivos clave: ser piloto. Probará suerte como piloto y se entrenará constantemente para conseguir aquello que tiene por delante, con carreras en karting o en el mismo Circuito de Jarama y realizando proyectos, tanto de copiloto como de piloto. Asimismo, quiere participar en la Titan Desert y competir junto a su padre Manolo Plaza en el Rally de Dakar 2020. 

Publicado por puntoapuntocuenca

Grupo de estudiantes de periodismo deportivo de la Facultad de Comunicación de Castilla-La Mancha.

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